Ya estamos de vuelta. Después del descanso veraniego, en Estructurando retomamos la actividad con algo un poco diferente. Porque este verano, entre playa y montaña, nos ha dado por jugar con la inteligencia artificial aplicada a la divulgación de la ingeniería estructural.
Y cuando decimos «jugar», no queremos decir pedirle a una IA que haga un puente, aceptar alegremente sus siete torres, sus cables conectados al vacío y publicarlo sin mirar. La idea ha sido intentar utilizar estas nuevas herramientas para reconstruir momentos históricos y contar la ingeniería de una manera más visual y cinematográfica.
El resultado es una pequeña serie documental sobre una de las mayores aventuras de la historia de las estructuras: la construcción del puente de Brooklyn.
Una historia en tres capítulos
La historia es demasiado buena —y demasiado compleja— para despacharla en diez minutos. Por eso hemos decidido dividirla en tres capítulos, dedicados a las tres personas que hicieron posible































