Author Archives: Luis Javier Sanz Balduz

El Rasante, ese gran desconocido (Parte II)

En el post anterior (El Rasante, ese gran desconocido (Parte I)) realizamos una introducción teórica sobre el esfuerzo rasante. Al final del artículo propusimos un ejercicio ilustrativo para poder explicar adecuadamente los conceptos allí explicados.

rasante

En este post vamos a resolver dicho ejercicio. Esperamos que os resulte interesante y arroje más luz sobre este esfuerzo.

El ejercicio reza así:

Dado un tablero mixto isostático de 20 metros de longitud, de sección cajón metálica y losa superior de hormigón, con la geometría incluida en la figura adjunta y sometida a la actuación de una carga repartida descendente f = 10 kN/m en toda su longitud, dimensionar la conexión entre la sección metálica y la mencionada losa.

tablero mixto

El Rasante, ese gran desconocido (Parte I)

El esfuerzo rasante, familiar directo del momento flector y del cortante, resulta uno de los grandes desconocidos del análisis y dimensionamiento estructural, y es frecuente que surjan no pocas dudas en relación a su tratamiento numérico. Tal circunstancia, sin duda, debería hacer reflexionar a la comunidad docente, en la que me incluyo, de que obviamente no se está consiguiendo una comprensión adecuada del fenómeno resistente desarrollado.

rasante

En el post de hoy vamos a explicar, a modo de resumen, como valorar numérica y conceptualmente este esfuerzo y al final plantearemos un esclarecedor ejemplo numérico que resolveremos en una futura segunda parte del artículo.

Comencemos por introducir la circunstancia de que el rasante, precisamente el rasante, explica la cualidad de una viga por la cual

¿Alguien recuerda la BAUHAUS?

La voluntad de limpieza, claridad y generosidad ha alcanzado aquí una victoria. A través de los grandes ventanales se puede ver, ya desde fuera, a la gente trabajando y al que descansa en privado. Cada detalle muestra su construcción, no se oculta ningún tornillo, ningún arte de cincelaje esconde la materia prima. Uno está tentado de valorar esta sinceridad en términos morales”.

Ésta era la impresión de Rudolf Arnheim, el conocido psicólogo y filósofo gestáltico, sobre el edificio de la Bauhaus de Dessau, recogido en el libro Bauhaus de Magdalena Droste.

Bauhaus

La Bauhaus fue una Escuela de Arte, Arquitectura y Diseño que se fundó en 1919 por el arquitecto, urbanista y diseñador de origen germano Walter Gropius. La palabra Bauhaus proviene de los términos Bau (Edificio) y Haus (Casa). Es decir, algo así como “casa de la arquitectura” o “casa de los constructores”. Construir significaba para Gropius una actividad social, intelectual y simbólica y, para ello, utilizó el arte como respuesta a las necesidades de la sociedad de su época interpretando los esquemas propuestos anteriormente  por William Morris y el movimiento Arts & Crafts.

En el momento de su creación los objetivos de la escuela, definidos directamente por el propio Gropius en el Manifiesto de Fundación, consistían en:

Tableros prefabricados hiperestáticos

La prefabricación es un concepto que se ha visto desgraciadamente apropiado por la industria del hormigón aunque, evidentemente, plantea un significado mucho más amplio que circunscribirlo exclusivamente a un solo material. La prefabricación habla de industrializar, de poder adelantar trabajo en entornos adecuados (plantas, talleres, etc.) antes de llegar a la obra y, consecuentemente, minimizar el número de operaciones a realizar in-situ o, al menos, ejecutar en obra aquellas que puedan resultar más simples. Es por eso que algunos tratamos de huir del término prefabricación (perniciosamente vinculado al hormigón) para referirnos al pre-ensamblaje, para dar cabida a otros compañeros de viaje como el acero (en sus múltiples manifestaciones), la madera, etc.

PUENTE PREFABRICADO HIPERESTÁTICO

Puente prefabricado hiperestático. DOL – Imagina

Después de esta declaración de intenciones (absolutamente necesaria como expiación personal) pasamos a comentar sucintamente una de las tipologías más interesantes de tableros prefabricados (¡Sí, de hormigón!) de puentes. Se trata de las vigas continuas o vigas hiperestáticas. En un momento en el que la ingeniería española que ha estado en contacto (directo o tangencial) con la industria prefabricada trata de exportar el know-how adquirido en los últimos 25 años, la alternativa de los tableros hiperestáticos adquiere especial importancia.